De la terapia colectiva del pasado sábado he extraído algunas conclusiones: 1. La necesitábamos (la terapia). 2. Somos más de los que pensamos y menos de los que nos creemos. Pero aún así, somos suficientes. 2b. No somos tan importantes como nos creemos (somos curritos, como alguien dijo), pero tampoco tan insignificantes como nos quieren hacer creer. 2c. Más nos valdría no hacer exclusiones, ni divisiones –los guionistas de ficción frente a los de programas– entre otras cosas porque hoy en día TODOS LOS PROGRAMAS DE MAÑANA, LOS DE TARDE, LOS DE CORAZÓN, LOS DE SUCESOS, LOS TALK SHOW, LOS MAGAZINES, LOS LATE SHOW, LOS LATE NIGHT, LOS CONCURSOS, etc, repito, TODOS, tienen guionistas, y una huelga ahí, sí que haría pupa de verdad a los dueños de las cadenas. 3. Sí, no tenemos epígrafe de I.A.E., pero y ¿qué? Preferiría tenerlo, pero no me molesta –de momento– estar con payasos, toreros, orfebres o escultores. 4. Ganamos poco. ¿Todos? Entre mis amigos, periodistas y técnicos, son muy poc...