31 diciembre 2009

Cuando la televisión se llenaba de días azules

Gracias a ese artefacto llamado televisión (LA 2) hemos podido conocer el pulso de varios familiares por reconquistar la memoria de sus familiares muertos, perdón: asesinados, durante y tras la Guerra Civil y enterrados en barrancos de un par de pueblos del Bierzo (Fresnedo y Piedrafita de Babía). En realidad, las primeras gracias se las debemos a las dos hermanas protagonistas, Asunción e Isabel, a muchos de los que hablan en el documental y también a Israel Sánchez-Prieto y a Cristina Otero, los guionistas responsables de esta aventura. A quienes sin embargo no tenemos que dárselas es a los distribuidores, esos señores que ahora defienden con tanto ahínco el cine español, porque sencillamente a ellos no les interesó "una mierda" esta película (documental, y por tanto película) que pasó de puntillas y en silencio por nuestras salas. Como tampoco les han interesado otras tantas, algunas, como LA SOLEDAD ganadora de varios Goyas.

A partir del día 1 de enero de 2010, algunos recordarán ese último anuncio de una marca de tarjetas de crédito que siempre reconoceremos por "no tener precio". Otros no olvidaremos que, a veces, con publicidad incluida, la tele se llenó en 2009 de "Días azules" , y eso si que no tiene precio.

El mismo día, y casi a la misma hora, Cuatro (ahora unida con 5, y formando ese grupo de los nueves, la 3 con la 6, y la 4 con la 5) emitía un capítulo repetido de HOUSE titulado "El cabrón" en el que un adolescente caprichoso no hacía más que joder a aquellos que querían salvarle la vida, incluido al hijoputa doctor House. ¿Será una metáfora de nuestro cine? Feliz VEINTE DIEZ.