30 abril 2008

A falta de PAN buenas son HOSTIAS

Hablamos de OT, Operación Triunfo, ese programa calificado por su particular doctor House como "el Karaoke más caro del mundo".
Este año a falta de buena materia prima interpretativa –PAN–, sus productores han decidido que bienvenidas sean las Tortas televisivas –es decir las HOSTIAS– de ese personaje conocido como Risto Mejide.

El martes 29 de abril, el creativo, desde su púlpito –el parapeto publicitario del Sony Vaio– repartió a diestra y siniestra. Hubo para todos, menos para Jesús Vázquez, que ya las había recibido de varios colores en la gala anterior. Mejide tiró contra el programa, contra el cásting, contra el jurado, contra los profesores, contra la dirección y, por supuesto, contra los "triunfitos".

Es un nuevo modelo de hacer show en televisión, o lo que es lo mismo de ganar pasta gansa: si el programa no funciona por si solo, agénciate un personaje y muéstralo regurgitado en formato de vídeos varios como el mejor de los freak televisivos. En esta ocasión el resultado ha sido de Oscar. Risto levanta tantas pasiones como odios, y con ellas ha conseguido no dejar indiferente a nadie. Risto es el antibiótico perfecto contra ese virus televisivo que tanto miedo da a ejecutivos de cadenas y productoras: la indiferencia. Su uso, y sobre todo su abuso, provoca amor y odio, a parte iguales, ira, llanto y algo tan dañino como una buena dosis de realismo. Reconozco que, al igual que Greg House, me atrae tanto el producto como sus efectos secundarios.

Risto es, a su pesar o por su empeño, el hombre de moda: es listo, sabe hablar, sabe de lo que habla –o al menos lo hace creíble– y lo que es mejor, dice lo que le da la real gana –o lo parece–. Es una especie de "Todo lo que usted siempre quiso decir pero que jamás se atrevió a comentar, las más de las veces por miedo a quedarse sin trabajo, sin familia, sin novia, sin hijos, sin amigos y sin perro".

Eso, y mucho más, es Risto. O el producto que nos quieren vender, porque si utilizamos el metalengüaje Ristiano, no sabemos dónde termina la persona y empieza el producto. Son tan miméticos y tan verosímiles sus planteamientos de "hijo de puta brutalmente sincero" que nos tiene a todos confundidos.

Si un día de estos sale del plató –para después volver– habrá cumplido uno de los ritos televisivos más de moda: la rabieta del famoso. Y así, el irreverente icono contracultural será fagocitado por la cultura basura televisiva, de igual modo que Dadá, Haring, Warhol y otros muchos forman parte de aquello contra lo que se rebelaron.

Si en cambio no vuelve y desaparece, muchos le olvidarán. Otros, en cambio, le echaremos de menos y habremos comprobado que el Risto persona pudo con el Risto personaje, y que su rebeldía era algo más que una pose.

De momento le tenemos en youtube –hasta la saciedad– y en su blog, donde podemos degustar su esencia pura de cabrón sincero, algo que no abunda ni en éste ni en otros países. Y como buen producto televisivo, Risto también tiene un lado humano. Quedémonos hoy con él.

25 abril 2008

S'okey, S'allright

Wenceslao Moreno, además de ser el tío de José Luis Moreno, fue también uno de los ventrilocuos más famosos en Estados Unidos durante los años 60 y 70. Más famoso –aunque cueste creerlo– de lo que su sobrino es hoy en día en nuestro país. Señor Wences, o Senor –sin la ñ– Wences, que era su nombre artístico, comenzó su carrera como artista en España. Durante sus primeros años formó pareja con su hermano y se dejó ver en el Circo Price junto a payasos como Pompoff y Teddy. En 1934 llegó a Argentina y de allí pronto dio el salto a Nueva York. Pronto conseguiría hacerse un hueco en el mundo artístico, participando en un par de películas, aunque en una de ellas, CENA A MEDIANOCHE, quedaría fuera merced al montaje final. Si figuró en cambio en MOTHER WORE TIGHTS (Siempre en tus brazos) junto a Betty Grable y dirigidos por Walter Lang. Entre sus momentos estelares se encuentran sus apariciones en el show de Ed Sullivan, uno de los programas más vistos de la historia de la televisión en el que el Maestro Moreno puso de moda su particular acento y, sobre todo, dos frases que muchos recordarán años después (entre ellos Billy Cristal): S'okay, s'allright.

El Señor Wences no necesitaba muñecos. Su mano izquierda formando una boca, unos ojos pintados, una peluca y un pequeño traje daban vida a Johnny, un alter ego irreverente e incrédulo con el que iniciaba muchas de sus actuaciones.

Wenceslao Moreno murió el 16 de abril de 1999 a los 103 años, tal y como contaba por esas fechas el periodista Víctor de la Serna en el diario El Mundo. Según leo en varios blogs persiste la intención de realizar un documental sobre su vida, algo que seguramente el personaje se merece. Mientras llega, y gracias a algún internauta, podemos disfrutar alguna de sus múltiples actuaciones. Entre ellas las mencionadas en el Ed Sullivan o junto a los famosos teleñecos. (Gracias a José Ignacio por descubrírmelo).



NOTA AL MARGEN: Ya que unos señores (al parecer imbéciles) nos han esquilmado la oportunidad de ver este maravilloso gag, os dejo este otro en compensación.

14 abril 2008

Eurovisión en la memoria

Son muchos los que han alzado la voz (o sea, voces) en contra de la presencia del CHIKI-CHIKI como representante de España en Eurovisión. Pero, la memoria es flaca. Recordemos, por ejemplo, a este señor que quedó –¡Atención!– en el 6º puesto hace unos años. Aquí el vídeo:




Éstos –que no tienen nada que ver con el resto de este post– eran los representantes de Bélgica en el año 1973. Lo he puesto por que me meo de risa con las pintas y el baile. Sí, sé que fueron años terribles, pero ¿y si vuelven? El vídeo es éste:




Y ese mismo año, 1973, ganaron estos señores, con una canción que no ha pasado de moda, y que los productores de la serie PRISON BREAK han tenido el detalle de colar cantada por uno de sus protagonistas (Amaury Nolasco). Este es el vídeo:




¿Y alguien se acuerda de esta señora (EVA SANTAMARÍA)? ¡Especial atención a los bailarines, que van a la suya, cada uno a la de él!:





O de ésta, una tal LUCÍA (atención especial a cómo nos representaban en el año 82, o sea, como ahora, toros, caballos y flamenco, con el aplomo de ese excelente profesional, Miguel de Los Santos):




Y en el 83, fue esta señora (REMEDIOS AMAYA) que, con todo respeto, no ayudó mucho para quitarnos, poco a poco, el sambenito de toreo y flamenco:




Pero bueno. Pasan los años, llegamos al 2005, y miren a quien mandamos. A estas (SON DE SOL):




Y en el 2006 a estas otras (LAS KETCHUP, con las congratulaciones de Beatriz Pecker):




Sinceramente, yo estoy orgulloso de que por fin hayamos conseguido cambiar la imagen con este tipo tan friki como los LORDI o EL DEL PAVO. No sé si ganaremos, pero vamos, lo que es reir, va a ser un no parar.

07 abril 2008

Con un par

Cuando uno es guionista, o cuando cree que lo es, sobrevive gracias a dos grandes sueños. El primero: vender un guión a una productora. Si está bien pagado mejor pero como en la profesión somos optimistas bien informados, sabemos que no importa cuánto mientras el guión se convierta en cine, o en tv movie, o en serie. El fin justifica los pocos medios.

Una vez vendido, y generalmente mal pagado, el segundo gran sueño es que los elegidos para dar vida a esos personajes con los que hemos vivido y soñado durante años, sean los mejores actores del mundo. Si dibujamos a un héroe, queremos (casi todos) que éste sea la mejor y más consagrada de las estrellas. Después nos conformamos, pero así, de entrada, a todos se nos hace la boca agua con apellidos como Pacino, De Niro, Brando, Penn, Willis, Norton, Pitt, Del Toro, Daemon y demás estrellas del firmamento.


Pues estos días, hay dos tipos que han acariciado y amañado ese lujo, al alcance de unos pocos: Jon Avnet, director, y Russell Gewirtz, guionista, han conseguido juntar en la misma película a dos de los mejores actores del cine moderno: Robert De Niro y Al Pacino. Sí, ya sé que no es la primera vez, que ya estuvieron en EL PADRINO II, y también en HEAT de Michael Mann. Pero es que aquí están juntos en prácticamente todas las secuencias, y eso cuesta mucha pasta y muchas sesiones de dorar la píldora a los respectivos agentes. La película se titula RIGTHEOUS KILL , y en ella dos policías, aunan esfuerzos para dar caza a un psicokiller (originalidades, las justas, que bastante les habrá costado juntar a las dos megaestrellas).

Este sueño, se ha hecho realidad muy pocas veces. Y no siempre en este empeño han salido bien parados. De entre ellos, el mejor, por calidad y estrellato, es el de Robert Redford y Paul Newman: dos disparos (EL GOLPE y DOS HOMBRES Y UN DESTINO), dos aciertos y hombre agradecido, el director George Roy Hill, artífice en ambos casos. Casi tan afortunado como Francis Ford Coppola, que en EL PADRINO y EL PADRINO II, consiguió juntar a tres de los mejores actores de la historia: Marlon Brando, Al Pacino y Robert De Niro (en pantalla, ya que en escena sólo Micahel-Pacino aprendió las lecciones de Vito-Brando) . Otros lo intentaron, con peor fortuna. Por ejemplo Frank Oz que en THE SCORE metió con calzador a De Niro y a Brando en una de ladrones con poca chicha y menos gracia.


Otros como Barry Levinson y David Mamet extendieron toda una cortina de humo sobre los excesos sexuales de un ficticio presidente de los EE.UU. (cualquier parecido con la realidad pura coincidencia) gracias a los magos De Niro y Dustin Hoffman (WAG THE DOG). Años mas tarde la comedia les pondría frente a frente con un resultado más que desastroso en LOS PADRES DE ÉL, secuela de la, sin embargo, divertidísima LOS PADRES DE ELLA

Muchos los nombrados y pocos los elegidos. Entre mis favoritos, además de los mencionados Redford y Newman, están el Connery y el Caine de EL HOMBRE QUE PUDO REINAR, Connery de nuevo con Harrison Ford y otra vez Connery con Kevin Costner (con Capone-De Niro al fondo), por supuesto el Henry Fonda y el James Stwart de EL CLUB SOCIAL DE CHEYENNE, y entre los jovencitos me quedo con los Pitt y Norton de EL CLUB DE LA LUCHA. También, aunque un poco menos estrellas, están el De Niro y el Penn de NO SOMOS ÁNGELES, el mismo De Niro y el Nick Nolte de EL CABO DEL MIEDO, el Morgan Freeman y el Tim Robbins de CADENA PERPETUA, etc.

De Niro tiene 64 y Pacino cumplirá en unos días 68. Una anécdota cronológica para dos hombres capaces de convertir en realidad el sueño del más infame de los guionistas. Sirva este post como homenaje a los grandes actores, entre los que también podemos incluir, sin vergüenza a dos de los nuestros: Bardem y Carmelo.