16 noviembre 2007

HITOS DE LA SEMANA

Esta semana que nos deja, previa a mi cumpleaños (que será el 20-N), pasará a la historia por tres hitos periodísticos, que en realidad son dos.

1. El primero es el anuncio del "cese de la convivencia matrimonial" entre Jaime de Marichalar y la Infanta Elena. Un hito que algunos han ajudicado a Mª Teresa Campos, porque en su programa de radio lo avanzó, tal que así: "En breve se producirá una noticia que tiene que ver con las relaciones personales que será portada en todos los medios de España, que producirá un gran impacto informativo y que ocupará muchas páginas y espacios en los periódicos, revistas y medios audiovisuales" . Otros dicen que fue ABC. Allá ellos y que Dios reparta "scoops".














2. El segundo, y a la vez tercero, es que un cómico y humorista –un profesional–, Andreu Buenafuente, ha conseguido entrevistar en el mismo programa, pero con un día de separación, a Carmen de Mairena y al Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Con la segunda ha conseguido llegar a las portadas de los periódicos de más tirada, EL PAÍS y EL MUNDO. Y con la primera, bueno, con la primera, todavía no sé muy bien qué ha conseguido. Decididlo vosotros.


3 comentarios:

Ruth dijo...

¿Y el "que te calles, Carmele"? ¿O eso es de la semana pasada?

Es curioso, tienes razón en que son de rabiosa actualidad las dos noticias, pero ninguna de las dos me parece demasiado informativa, por decirlo de alguna manera.

Consiguen convertir en noticia cosas que no deberían serlo.

Esquizofrénico dijo...

La separación de Jaime Marichalar y la Infanta es noticia, nos guste o no, seámos monárquicos o republicanos. Es cierto que era un secreto a voces. Lo que ya no es de recibo es la cantidad de tiempo que ha ocupado en todos los programas de televisión.

La segunda, una entrevista con el presidente Zapatero, lo es casi siempre. En este caso viene aderezada por lo singular de quién la hace: un cómico, un humorista. Algo inusual.
Así son las cosas.

Anónimo dijo...

Me encontré con Mairen en una calle de Barcleona. Huyó espantada de mí. Y yo también.